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Descubren un regulador molecular del crecimiento universal


 

  En febrero de 2000 fue descubierta una pequeña cadena de ARN (ácido ribonucleico), conocida como let-7, que cumple un papel crucial en la regulación del desarrollo de la larva del gusano Caenorhabditis elegans, una de las especies animales más estudiadas por los biólogos. En la edición del 2 de noviembre de la revista inglesa Nature un grupo de investigadores australianos, suizos y norteamericanos anunciaron que ese mismo fragmento de material genético está asociado a los ciclos de crecimiento y desarrollo de un amplio rango de especies animales que incluye a los vertebrados y los artrópodos.

Responsable de "disparar" los procesos de desarrollo y crecimiento que llevan a la larva al estado de gusano adulto, el comportamiento de la cadena let-7 es atípico. La mayoría de los genes, al ser activados, transcriben su información en forma de ARN mensajero, que luego se traslada para cumplir su función en la síntesis de proteínas. Sin embargo, la cadena let-7 no cumple con esta tarea, sino que interfiere y bloquea la traslación de largas cadenas de ARN mensajero provenientes de un conjunto específico de genes. De esta forma, actúa como regulador temporal controlando cuándo el gusano pasa de un estadio de su ciclo vital al siguiente.

Si bien este descubrimiento fue decisivo para comprender los ciclos de desarrollo del gusano, no se sospechaba hasta la fecha que el mismo fragmento de ARN estuviera presente en todos aquellos seres vivos que presentan simetría bilateral -o simetría de "espejo"- respecto de las extremidades. Los únicos animales multicelulares conocidos que carecen de estas secuencias de ARN son aquellos que no presentan dicha simetría, como las esponjas y la medusa. El chequeo en las bases de datos de las especies de plantas y organismos unicelulares, cuyo material genético ha sido completamente secuenciado, tampoco muestra la presencia de let-7.

Existen varios interrogantes en torno a esta cadena. Su origen como regulador de los ciclos de crecimiento de especies tan diversas como la mosca de fruta, los anélidos -como la lombriz- y los moluscos es uno de ellos. Sumado a esto, la ausencia de let-7, tanto en especies no animales como en las animales más simples, motiva en los investigadores una respuesta posible: este mecanismo regulador podría ya estar presente en el último ancestro común de los vertebrados y los artrópodos. Y su función podría ser, incluso, universal dentro de estos grupos de seres vivos.

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